El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra marca el momento en el que la humanidad ha consumido todos los recursos naturales que el Planeta puede generar en un año. Este año ese momento se produjo el 2 de agosto, lo cual significa que la humanidad ha estado viviendo por encima de sus posibilidades durante siete meses.
Se trata de un grave problema que continúa empeorando cada año, dado que la fecha del Día de la Sobrecapacidad de la Tierra cada vez es más temprana. En 1970 el planeta necesitaba un año para regenerar todos sus recursos. En 2023 esos recursos se agotaron en tan solo siete meses y, si no se hace nada por remediarlo, se calcula que para 2030 se agotarán en cinco meses.
La entidad que realiza el cálculo de la fecha en la que la Tierra agota es Global Footprint Network (GFN), que en su último informe estima que cada habitante a nivel mundial necesita 1,75 planetas para satisfacer sus necesidades. Según este estudio, la demanda de los habitantes del planeta ya supera en un 70 por ciento la capacidad que tienen sus ecosistemas de regenerarse.
Factores que influyen en el agotamiento de recursos
El consumo de recursos naturales cada vez más acelerado se debe a múltiples factores. Uno de ellos es el crecimiento de la población mundial, que se ha duplicado desde 1970 y se espera vuelva a duplicarse en los próximos 30 años. Esto significa que habrá más personas que necesitarán recursos, lo cual incrementará todavía más la presión sobre el medio ambiente.
Otro factor que contribuye enormemente es el incremento del consumo per cápita. En los países desarrollados, las personas consumen mucho más que en los países en desarrollo. Esto se debe a una serie de factores, como el acceso a más alimentos, energía y bienes materiales.
El cambio climático también está contribuyendo al problema, ya que está provocando que los recursos naturales se vuelvan más escasos e inaccesibles.
En este sentido el estudio realizado por GFN revela que la alimentación supone la mayor parte de la huella ecológica del planeta, ya que alimentar a la humanidad supone en torno a la mitad de esta biocapacidad del planeta Tierra. Con una población mundial creciente y un aumento de la demanda de alimentación saludable, la capacidad para producir comida es un reto creciente debido a la situación climática incierta y a que los recursos sufren un mayor estrés.
Como posibles soluciones al problema, GFN apunta a un artículo publicado por su socio Wageningen University & Research (WUR) en la revista Nature, en el cual estimaba que sería necesario rediseñar el sistema de producción alimentaria con los principios de circulardidad y esto tendría el potencial de reducir el uso de tierra para alimentos en torno a un 71 %, así como reducir las emisiones de gases de efecto invernadero per cápita en un 29 %.
España llegó a la sobrecapacidad el 12 de mayo
Por su parte, en unas declaraciones a la agencia Europa Press, Enrique Segovia, director de conservación de WWF España, señaló que la situación en España es aún peor, ya que el día de sobrecapacidad llegó el 12 de mayo. Asimismo, destacó que desde 1971, tanto en España como a nivel mundial, se están incrementando las emisiones, la sobrepesca, desecando más humedales, perdiendo más fuentes de agua dulce y aumentando la superficie deforestada.
Además, Segovia reclamó a las administraciones que den más pasos para reducir claramente las emisiones y que tanto la huella ecológica como la fecha de biocapacidad de la Tierra se conviertan en un indicador de seguimiento para medir el progreso de los países. A su juicio, no solo basta con los indicadores económicos, como el índice del Producto Interior Bruto (PIB), sino que es preciso vincular el desarrollo con el consumo de los recursos naturales, algo que ya ha hecho Nueva Zelanda.
