Un cuarto de las pymes españolas ya ha solicitado o recibido financiación verde en el último año, situando al país a la cabeza mundial en la adopción de este tipo de recursos. Este liderazgo, impulsado en gran medida por préstamos públicos y por la rápida digitalización de los negocios, refleja cómo las pequeñas y medianas empresas están convirtiéndose en protagonistas de la transición hacia un modelo económico más sostenible.
El informe 'Balance de las finanzas sostenibles de las pymes: convertir la ambición en acción', publicado por Sage, analiza en profundidad los avances de las pymes en materia de sostenibilidad y pone de relieve el papel central de la financiación verde. Mientras que a nivel global apenas un 2,8% de las pymes solicitó productos de financiación sostenible en el último año, en España la cifra se dispara hasta el 25%, consolidando al país como pionero en este ámbito.
La digitalización emerge como un factor decisivo en este liderazgo. El 71% de las pymes españolas asegura haber reducido sus emisiones gracias al uso de herramientas digitales, y un 78% considera que estas soluciones les otorgarán una ventaja competitiva en los próximos cinco años.
La inteligencia artificial y las aplicaciones de gestión digital —como la contabilidad automatizada, la facturación electrónica y el seguimiento de emisiones de carbono— permiten elaborar informes de sostenibilidad más rápidos y precisos, además de facilitar el acceso a créditos verdes. España destaca especialmente en el uso de sistemas de facturación electrónica (45%) y de monitorización de emisiones (19%), lo que demuestra un compromiso real con la innovación tecnológica aplicada a la sostenibilidad.
El 71% de las pymes españolas asegura haber reducido sus emisiones gracias al uso de herramientas digitales, y un 78% considera que estas soluciones les otorgarán una ventaja competitiva en los próximos cinco año
No obstante, el estudio advierte de una brecha entre la ambición y la acción. Aunque el 70% de las pymes afirma que la sostenibilidad es fundamental para su negocio, solo el 32% cuenta con infraestructura para elaborar informes de sostenibilidad y apenas un 8% invierte en informes formales, un porcentaje que se mantiene igual que el año pasado.
La mayoría de las pequeñas empresas (62%) señala la complejidad de estos procesos como el principal obstáculo para avanzar. Esta carencia es especialmente relevante, ya que las entidades financieras requieren información precisa sobre emisiones para evaluar la rentabilidad de sus inversiones y conceder créditos verdes.
Financiación sostenible
El informe identifica cinco áreas clave para acelerar el acceso de las pymes a la financiación sostenible: simplificar la presentación de informes mediante normas claras y adaptadas a las pequeñas empresas; fomentar la adopción de tecnología digital y de inteligencia artificial para automatizar procesos; reforzar los incentivos con subvenciones, créditos fiscales y programas de formación; optimizar el intercambio de datos para reducir duplicidades y permitir que las pymes informen una sola vez; y adaptar los productos financieros a las necesidades específicas de proyectos más pequeños, como préstamos vinculados a la sostenibilidad o arrendamientos ecológicos.
“El reto no está en la intención, sino en el acceso a las herramientas que permitan crecer de forma sostenible”, afirma Elisa Moscolin, vicepresidenta ejecutiva de Sostenibilidad y Fundación de Sage. “La inteligencia artificial y la contabilidad digital pueden marcar la diferencia, ayudando a las pymes a presentar informes más rápidos, ganarse la confianza de las entidades de crédito y acceder a financiación a gran escala. Ese es el camino que convierte la ambición en acción”.
Con estos datos, España se posiciona como un referente internacional en la transición hacia un modelo económico más verde, demostrando que las pymes no solo son actores clave en la economía, sino también en la lucha contra el cambio climático.
