La sostenibilidad se convierte en protagonista en la industria cinematográfica gracias a una innovadora alianza entre Wallapop, Creast, Morena Films, AERESS y Emaús. Juntos han lanzado una iniciativa pionera que da una segunda vida a los materiales del rodaje de Miss Carbón, la nueva película dirigida por Agustina Macri y protagonizada por Lux Pascal y Paco León.
A través de esta colaboración, más de 150 artículos de vestuario y atrezzo utilizados en el rodaje han sido rescatados del olvido para convertirse en piezas únicas de merchandising sostenible. Desde el icónico uniforme de minera de Carlita hasta el bolso original confeccionado por la verdadera protagonista de la historia, estos objetos ya están disponibles en el perfil de Emaús en Wallapop.
En el cine, el uso de materiales supone hasta un 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero en una producción
“Según los datos recogidos por Creast y Morena Films, solo con esta acción se han evitado aproximadamente 200 kg de CO₂eq, equivalente a lo que emitiría un coche tras recorrer más de 1.500 kilómetros”, informa Pol Fàbrega, responsable de sostenibilidad de Wallapop.
Además del impacto ambiental, la iniciativa también tiene un fuerte componente social. Gracias a esta colaboración, organizaciones como Emaús han podido generar ingresos para sus programas de inserción laboral, apoyando a personas en situación de vulnerabilidad. “La iniciativa no solo reduce emisiones, sino que fomenta una cadena de valor más inclusiva y sostenible”, aclara Pol.
Economía circular en el cine
La industria audiovisual, por su propia naturaleza, moviliza grandes equipos humanos y técnicos, y requiere una enorme cantidad de recursos materiales y energéticos. En este contexto, la reutilización se presenta como una solución clave.
“Iniciativas como la de Miss Carbón demuestran que es posible transformar estos residuos en nuevas oportunidades: desde objetos con valor emocional para los fans, hasta recursos que apoyan la economía social”, aclara Fàbrega. “Esta acción marca un precedente para escenografías, vestuarios y decorados que, en lugar de acabar en vertederos, pueden encontrar nueva vida y nuevo valor a través de la reutilización”, añade.
Este enfoque implica un cambio profundo en la forma de concebir las producciones audiovisuales. “Para todos los actores de esta colaboración, es esencial visualizar todas las etapas de la producción audiovisual con un principio y una razón de ser sostenible, con el objetivo de reducir el impacto ambiental, optimizar recursos y promover la reutilización, el reciclaje y la regeneración”, dice Fàbrega.
María Soler, Assistant Producer & Eco Manager, subraya que el sector audiovisual genera un alto consumo energético y una significativa huella ambiental debido a la producción intensiva de materiales y el desplazamiento de grandes equipos.
“Adoptar prácticas sostenibles no solo es una responsabilidad ética y social, sino una oportunidad para transformar la industria desde dentro. Como miembros activos de la sociedad, las productoras deben asumir que sus decisiones impactan en el planeta, y buscar formas creativas y viables de reducir su huella ambiental”.
Respuesta del público
La respuesta del público ante la posibilidad de adquirir objetos originales de la película ha sido muy positiva.
“Los fans de cualquier película siempre agradecen poder participar de una forma más única y personal. En el caso de Miss Carbón, esto va más allá del simple merchandising, estos objetos se perciben como piezas de colección con un valor emocional y simbólico profundo, lo que ha despertado un alto grado de conexión con el largometraje”, explica Soler.
Papel de las entidades
Wallapop ha puesto a disposición su plataforma para facilitar la compra-venta de objetos originales de la película, siendo el punto de encuentro entre sus más de 19 millones de usuarios que buscan darle una segunda vida a los objetos. “En esta colaboración, Wallapop ofrece su plataforma para poner en contacto a los fans de Miss Cabrón y de Lux Pascal con los artículos que tienen un significado emocional. De esta manera, los materiales no se desperdician, sino que se reutilizan”, afirma Fàbrega.
Por su parte, Emaús ha gestionado la recolección, selección y venta de hasta 150 objetos, destinando los beneficios a programas de inserción social, y AERESS (Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria) ha contribuido con su experiencia en economía social y circular, asegurando que la reutilización de materiales tuviera un impacto positivo tanto ambiental como social.
